La exposición “Memoria Trashumante” de Monica Gumm llega a Sevilla para retratar la vida de los Pastores Trashumantes

La galería Cobertura Photo de Sevilla acoge la exposición Memoria Trashumante de la fotógrafa alemana Monica Gumm, un proyecto documental realizado durante más de dos años en distintas regiones de España y centrado en la trashumancia y en quienes aún mantienen viva esta práctica ancestral. La muestra retrata a pastores y ganaderos que recorren las Cañadas Reales y veredas, la mayor red trashumante de Europa, con más de 120.000 kilómetros, desplazando sus rebaños entre pastos de verano e invierno. Junto a la exposición fotográfica, el proyecto incorpora también iniciativas artísticas y de diseño vinculadas al mundo rural y a la cultura pastoril contemporánea. Con una trayectoria de más de tres décadas colaborando con medios internacionales como The New York Times, GEO o Stern, Monica Gumm aborda la trashumancia como un patrimonio cultural y ecológico de gran actualidad. Sus imágenes reflejan cuestiones como el cambio climático, la despoblación rural, la pérdida de conocimientos tradicionales y la búsqueda de modelos de vida sostenibles. Reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial en 2023, la trashumancia adquiere además una relevancia especial ante la declaración de 2026 por la ONU como Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. Ediciones limitadas disponibles bajo solicitud a través del perfil de Mónica Gumm en Instagram: https://www.instagram.com/monicagummphotography/ Cobertura Photo | Narciso Campillo 4, 41001 Sevilla | Visita la exposición de Mónica Gumm de lunes a sábado, de 10 a 14h, hasta el 30 de junio 2026
Trashumancia en Tres Cantos: 200 ovejas merinas ayudarán a prevenir incendios en la Comunidad de Madrid

El pastoreo tradicional regresa a Tres Cantos como herramienta de conservación ambiental y gestión sostenible del territorio La trashumancia vuelve a abrirse paso en la Comunidad de Madrid con una iniciativa que une tradición, sostenibilidad y conservación del paisaje. Del 23 al 30 de mayo, el Parque Sur de Tres Cantos acogerá un rebaño de 200 ovejas merinas trashumantes dentro de un proyecto impulsado por la Asociación Iberozoa, el Área de Usos Tradicionales y el Ayuntamiento de Tres Cantos. El objetivo principal de esta acción es recuperar el pastoreo tradicional como método natural para el desbroce ecológico y la prevención de incendios forestales, una práctica ancestral que durante siglos contribuyó al equilibrio de los ecosistemas mediterráneos. Ovejas merinas para prevenir incendios y conservar el paisaje La presencia del rebaño permitirá reducir de forma natural la acumulación de materia vegetal seca en este espacio periurbano, disminuyendo así el riesgo de incendios durante los meses de mayor calor. Las ovejas merinas, históricamente vinculadas a la trashumancia en España, desempeñan un papel clave en la conservación del territorio. Su pastoreo favorece la biodiversidad, mejora la fertilidad del suelo y ayuda a mantener abiertos caminos ganaderos y corredores ecológicos. Esta iniciativa pone en valor la ganadería extensiva y demuestra cómo los conocimientos tradicionales pueden aportar soluciones eficaces frente a los desafíos ambientales actuales, especialmente en zonas próximas a grandes núcleos urbanos. Actividades de trashumancia y educación ambiental en Tres Cantos Además del trabajo de pastoreo, el programa incluye diversas actividades abiertas al público orientadas a la divulgación de la cultura pastoril y la educación ambiental: Estas jornadas permitirán acercar a vecinos y escolares al mundo de la trashumancia, los usos tradicionales del territorio y la importancia de conservar prácticas ganaderas sostenibles. La trashumancia como patrimonio cultural y solución ambiental La trashumancia forma parte del patrimonio histórico y cultural de España y ha sido fundamental en la configuración de numerosos paisajes rurales. Más allá de su valor etnográfico, hoy vuelve a ganar protagonismo como herramienta útil para la gestión sostenible del medio natural y la prevención de incendios forestales. En un contexto marcado por el abandono rural y el incremento del riesgo de grandes incendios, proyectos como el de Tres Cantos muestran cómo la recuperación de prácticas tradicionales puede generar beneficios ambientales, educativos y sociales. La llegada del rebaño trashumante al municipio representa también una oportunidad para reconectar a la población urbana con el territorio, las vías pecuarias y la cultura pastoril que durante siglos formó parte esencial de la vida en la Península Ibérica. Trashumancia y sostenibilidad en la Comunidad de Madrid La iniciativa impulsada en Tres Cantos demuestra que tradición e innovación pueden caminar juntas. Recuperar la trashumancia no solo significa preservar un legado cultural, sino también apostar por modelos más sostenibles de relación con el entorno. Durante una semana, el sonido de los cencerros y el paso del rebaño volverán a recordar que muchas de las respuestas para cuidar nuestros paisajes siguen estando en los saberes tradicionales y en el vínculo histórico entre las personas, el ganado y el territorio.
III Feria de Oficios y Tradiciones en Cercedilla: cultura rural y tradiciones vivas en la Sierra de Guadarrama

Cercedilla celebra la cultura rural y las tradiciones de la Sierra de Madrid La localidad serrana de Cercedilla volverá a convertirse en punto de encuentro para amantes de la cultura rural, la naturaleza y las tradiciones populares con la celebración de la III Feria de Oficios y Tradiciones. Del 15 al 17 de mayo, la Plaza de Toros acogerá un amplio programa de actividades centradas en los antiguos oficios, la ganadería tradicional y el patrimonio cultural de la Sierra de Guadarrama. El evento, organizado por el Ayuntamiento de Cercedilla, se consolida como una de las citas más destacadas de la Comunidad de Madrid para quienes desean descubrir las raíces de la vida serrana y acercarse al legado etnográfico del mundo rural. Oficios tradicionales, ganado autóctono y actividades para toda la familia Durante todo el fin de semana, vecinos y visitantes podrán disfrutar de exhibiciones y demostraciones relacionadas con los oficios tradicionales de la sierra. Entre las actividades programadas destacan: La feria ofrece una experiencia inmersiva para conocer cómo vivían y trabajaban antiguamente las comunidades de montaña, siempre en estrecha relación con el entorno natural de la Sierra de Guadarrama. Trashumancia y ganadería extensiva en la Sierra de Guadarrama Uno de los grandes valores de esta feria es la recuperación y difusión de prácticas tradicionales ligadas a la ganadería extensiva y la trashumancia, actividades fundamentales en la historia de la sierra madrileña. El esquileo de ovejas o la presencia de razas ganaderas autóctonas permiten comprender la importancia que han tenido los pastores y las vías pecuarias en la conservación del paisaje y de la biodiversidad serrana. Además, este tipo de encuentros contribuyen a preservar conocimientos ancestrales que forman parte del patrimonio cultural inmaterial y fomentan el interés de las nuevas generaciones por el mundo rural, la artesanía y los oficios tradicionales. Turismo rural y patrimonio cultural en Cercedilla La III Feria de Oficios y Tradiciones supone también una oportunidad para impulsar el turismo rural en Cercedilla y descubrir uno de los municipios con más encanto de la Sierra de Madrid. Rodeada de montañas, bosques y rutas históricas, Cercedilla mantiene una fuerte conexión con la naturaleza y con las tradiciones que han marcado la vida de sus habitantes durante siglos. Eventos como este ayudan a poner en valor la identidad serrana y promueven un modelo de turismo sostenible vinculado al patrimonio cultural y natural. Qué hacer en la Sierra de Madrid este fin de semana La III Feria de Oficios y Tradiciones de Cercedilla se presenta como una oportunidad única para disfrutar de un fin de semana diferente en plena Sierra de Guadarrama, descubriendo antiguos saberes, actividades tradicionales y la riqueza cultural del mundo rural. Una celebración donde historia, naturaleza y tradición vuelven a encontrarse para mantener vivo el legado cultural y ganadero de la sierra madrileña.
Trujillo acoge el estreno de “Generación Trashumante”, el documental sobre una de las últimas familias trashumantes de España

El próximo 15 de mayo a las 21:30 h, el estanque del parque San Lázaro de Trujillo será el escenario del estreno de “Generación Trashumante”, un documental que retrata durante 40 días el recorrido de una de las últimas familias que todavía realizan la trashumancia a pie en España junto a su rebaño de 1.700 ovejas. La proyección, de acceso libre, forma parte del proyecto Caminos Trashumantes, una iniciativa centrada en la conservación y difusión de la cultura trashumante y las vías pecuarias como patrimonio cultural, natural y humano. Un documental sobre memoria, territorio y relevo generacional “Generación Trashumante” sigue la historia de Carmen, José Manuel y sus hijos mientras recorren la Cañada Leonesa Occidental desde Huertas de Ánimas (Trujillo) hasta los montes de León. A través de tres generaciones de una misma familia, el documental muestra la dureza, la belleza y la importancia de una forma de vida ligada al territorio, la ganadería extensiva y el movimiento estacional del ganado. La película plantea además una pregunta clave para el futuro del mundo rural:¿Quién continuará cuando falten los mayores? En el viaje participan también dos figuras que aportan una mirada externa y emocional a la experiencia trashumante: Trashumancia, patrimonio cultural y sostenibilidad rural El estreno se celebra además en el contexto del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026, impulsado por Naciones Unidas, y pone el foco en cuestiones fundamentales para el futuro del medio rural: La trashumancia representa una práctica ancestral con más de 500 años de historia que continúa desempeñando un papel esencial en la conservación de ecosistemas, la prevención de incendios y el mantenimiento de la identidad cultural de numerosos territorios rurales en España. Estreno de “Generación Trashumante” en Trujillo Datos del evento Durante el estreno estarán presentes representantes de la Asociación Caminos Trashumantes, el equipo de dirección y producción del documental, la familia protagonista y entidades colaboradoras vinculadas al ámbito rural y cultural. Caminos Trashumantes: preservar la cultura pastoril Desde la Asociación Caminos Trashumantes trabajamos para visibilizar y proteger el patrimonio vinculado a la trashumancia, las cañadas reales y las comunidades pastoriles que mantienen viva esta tradición. “Generación Trashumante” nace con el objetivo de acercar esta realidad al público y mostrar que la trashumancia no pertenece únicamente al pasado, sino que sigue siendo una forma de vida viva, contemporánea y necesaria.
Otoño trashumante

En otoño se produce un desplazamiento clave dentro del ciclo tradicional de la ganadería extensiva: los rebaños de ovino, principalmente de razas tradicionalmente trashumantes como la oveja merina, abandonan los puertos de montaña —zonas de pastoreo estival ubicadas en la Cordillera Cantábrica, los Pirineos, la Sierra de Cuenca o los Montes Universales de Teruel entre otros repartidos por nuestra geografía — y se encaminan hacia las dehesas del sur o llanuras de invierno, más suaves climáticamente. ¿Por qué realizan este desplazamiento, a veces de cientos de kilómetros? Respuesta obvia para unos, desconocida para otros, obedece a razones agronómicas, climáticas y económicas. Los pastos de montaña se agotan tras el verano y la llegada de heladas o nieve hace inviable la estancia prolongada del ganado. En cambio, las zonas de menor altitud ofrecen pastos disponibles, menor riesgo de congelación del suelo y un clima más benigno para el invierno. Volvamos la vista atrás Aunque la trashumancia tiene raíces milenarias y forma parte de nuestra historia ganadera, lo cierto es que su práctica se ha reducido considerablemente en volumen en las últimas décadas. Según el “Libro Blanco de la Trashumancia” del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los rebaños trashumantes han disminuido notoriamente respecto a épocas pasadas. Las antiguas vías pecuarias que permitían estos desplazamientos –circulando por cañadas, cordeles y veredas– suman más de 125.000 km en España. Estas rutas articulan un patrimonio ecológico y cultural: actúan como corredores biológicos permitiendo movimientos de fauna o dispersión de semillas, además de conectar paisajes rurales de gran valor. Durante el descenso otoñal, el rebaño realiza una media diaria de 20-25 km según las condiciones climáticas, pendientes y disponibilidad de pasto, recuperando un itinerario que antaño podía alargarse hasta 600-700 km en los grandes traslados entre norte y sur.Por ello, el otoño ofrece una oportunidad única de vivir la trashumancia bajo los colores anaranjados y el caer de las hojas, que no siempre recibe tanta atención como la subida primaveral hacia los puertos. Experiencias para hacer este otoño No muy lejos de este artículo, a un par de clicks en esta misma web, te proponemos varias actividades ligadas a esta estación que permiten entender más a fondo la trashumancia, además de disfrutarla como visitante. Aquí te dejamos algunos ejemplos: ¿Te animas? Para quienes ya conocen la cultura de la trashumancia, el otoño es un momento idóneo para profundizar: no es solo ver ovejas, sino analizar cómo se desarrolla el descenso, qué condiciones se manejan (pastos, clima, itinerario), qué impacto tiene en el paisaje y qué vínculo directo existe con las experiencias ofertadas en la red Caminos Trashumantes. Combinar una ruta por vía pecuaria, un taller de lana y una comida vinculada al pastoreo permite obtener una visión más completa —y menos tópica— de esta práctica ganadera. Te invitamos a calzarte las botas y vivir la trashumancia en otoño.
Cañadas para todo el mundo

En las últimas décadas, los espacios de montaña y los corredores trashumantes han experimentado una transformación silenciosa: mientras la actividad ganadera extensiva sigue siendo el motor ecológico y cultural que mantiene vivo el territorio, el uso recreativo y turístico de estos mismos espacios —senderismo, BTT, gravel, turismo rural o de naturaleza— se ha multiplicado. Esta coexistencia, positiva y necesaria, exige sin embargo un marco de respeto, conocimiento mutuo y corresponsabilidad. El papel del rebaño en el equilibrio de la montaña Los rebaños, aunque cada vez más escasos, cumplen funciones ecológicas esenciales: controlan la biomasa vegetal y reducen el riesgo de incendios, favorecen la diversidad de pastos y evitan la invasión de matorral. En los puertos de montaña de la Cordillera Cantábrica, los Pirineos o el Sistema Ibérico, la llegada del ganado trashumante ayuda a mantener los paisajes abiertos que atraen precisamente a quienes los visitan para practicar deportes o disfrutar del entorno. Sin embargo, durante los meses de pastoreo en altura —de primavera a otoño— los rebaños comparten esos espacios con miles de visitantes. Y ahí es donde la convivencia requiere atención: el simple acto de acercarse demasiado a un rebaño puede provocar estrés en los animales o interferir con el trabajo de los perros mastines. Estos perros guardianes, fundamentales para la protección frente al lobo o el oso, no son animales de compañía: su instinto es defensivo. Si se les respeta la distancia, cumplen su función sin incidentes; si se invade el espacio del rebaño o se intenta tocarlos, pueden reaccionar con agresividad. La recomendación es sencilla y efectiva: cuando un rebaño esté visible, reducir el paso, no interponerse entre los animales y los perros, y avanzar con calma y silencio. Si se va con perro, debe ir siempre atado. No es una cuestión de cortesía, sino de seguridad y respeto por el trabajo de los pastores. Basura, caminos y responsabilidad compartida La presencia creciente de visitantes trae consigo un desafío ambiental: residuos, abandono de plásticos o restos de comida que alteran la calidad de los pastos o la salud del ganado. Los pastores son los primeros que perciben esas consecuencias en su día a día. Las vías pecuarias, cañadas y cordeles son bienes de dominio público: su función principal sigue siendo el tránsito ganadero, aunque hoy también sean itinerarios de ocio. La convivencia pasa por entender que estos caminos tienen prioridad ganadera, y que su buen mantenimiento depende de un uso cuidadoso, sin roturas de cercados, sin abrir portones que luego quedan sin cerrar y sin deteriorar las márgenes. BTT, gravel y usos compartidos del territorio El auge del ciclismo de montaña y de la modalidad gravel ha abierto nuevas oportunidades para las zonas rurales, pero también nuevas tensiones. Cada vez más ciclistas recorren antiguos caminos trashumantes, atraídos por su trazado, su paisaje y su historia. Sin embargo, estos caminos fueron diseñados para el paso de animales, no para el tránsito masivo o de alta velocidad. La clave está en convertir la coincidencia en alianza. Los itinerarios BTT y gravel pueden ser un recurso turístico sostenible si se integran en una gestión compartida: señalización que advierta de presencia de rebaños, calendarios coordinados con las bajadas y subidas trashumantes, y campañas que informen al visitante de las normas básicas de comportamiento.Asimismo, es esencial que parte de los beneficios del turismo activo reviertan en quienes mantienen el paisaje. Los rebaños y los pastores son, de hecho, los principales agentes de conservación. Sin ellos, los prados se cerrarán, aumentará el riesgo de incendios y se perderá el mosaico agro-ganadero que da valor a estas rutas. Promover modelos de retorno económico —comprando productos locales, contratando visitas guiadas o participando en experiencias como las que ofrece Caminos Trashumantes— no solo es justo, sino necesario para la sostenibilidad real de estos territorios. Convivir es conservar La convivencia entre rebaños y visitantes no es un problema: es una oportunidad para aprender a compartir el territorio con respeto y conciencia. Los pastores, pastoras y sus animales fueron los primeros cuidadores de estos paisajes; los visitantes de hoy, en cualquiera de sus formas, son los nuevos depositarios de esa responsabilidad.Disfrutar de la montaña, recorrer una cañada o pedalear por un cordel solo tiene sentido si se hace con conocimiento del entorno y agradecimiento hacia quienes lo mantienen vivo. Porque convivir con los rebaños es también una forma de conservar el paisaje que todos venimos a admirar.
Mujeres al frente del rebaño

Durante siglos, la imagen tradicional del pastor ha sido masculina: un hombre con su rebaño, su cayado y su border collie recorriendo la montaña entre la niebla. Sin embargo, esa imagen ya no representa la realidad completa del campo. En los últimos años, las mujeres han ido ganando visibilidad y protagonismo en todos los eslabones del sistema ganadero trashumante: desde el pastoreo y la gestión directa de explotaciones, hasta la transformación artesanal, la gastronomía o la divulgación cultural. Hoy, hablar de trashumancia es también hablar de igualdad de oportunidades y de liderazgo femenino en el medio rural. Rompiendo estereotipos en el pastoreo El pastoreo sigue siendo una de las actividades más exigentes del medio rural: requiere autonomía, conocimiento profundo del territorio y trabajo físico. Cada vez son más las mujeres que asumen ese reto como una elección profesional y vital. Algunas se incorporan a explotaciones familiares; otras inician proyectos propios, demostrando que la ganadería extensiva y la trashumancia no entienden de género, sino de vocación. En la red de Caminos Trashumantes, varias de las experiencias disponibles están lideradas por mujeres. Pastoras que acompañan al visitante durante la marcha del rebaño, explican las rutas y los sistemas de pastoreo, o gestionan la producción de lana y queso con criterios de sostenibilidad. Estas iniciativas no solo mantienen viva la tradición, sino que aportan una mirada renovada al sector: más abierta a la innovación, a la comunicación con el visitante y a la conciliación entre vida personal y profesional. Según datos del Ministerio de Agricultura, más del 30 % de los nuevos titulares de explotaciones ganaderas son mujeres, una cifra que no deja de crecer. Mujeres que transforman la tradición El liderazgo femenino en el mundo trashumante no se limita al pastoreo. Muchas mujeres están detrás de la cadena de valor que transforma los productos del rebaño en alimentos y artesanías con identidad propia. Desde queserías familiares que elaboran quesos de oveja o cabra con leche procedente de pastoreo extensivo, hasta talleres de artesanía en lana donde se rescatan técnicas tradicionales de hilado, teñido o fieltro. Talleres que además, sirven como terapia para mejorar el bienestar emocional de las personas que disfrutan de sus talleres. En Caminos Trashumantes encontramos varios ejemplos: proyectos liderados por mujeres que ofrecen talleres de lana merina, experiencias gastronómicas donde ellas están al frente de los fogones, o rutas interpretativas guiadas por pastoras que combinan conocimiento del territorio con hospitalidad. Igualdad como motor de futuro La igualdad de oportunidades en el mundo rural no es solo una cuestión de justicia social, sino una estrategia de supervivencia del territorio. Sin mujeres, no hay relevo generacional posible, ni equilibrio demográfico, ni diversidad económica. La incorporación femenina a la ganadería trashumante demuestra que la modernización del campo no pasa por su abandono, sino por la apertura a nuevas formas de habitarlo y gestionarlo. Las redes de apoyo, las políticas de titularidad compartida y las plataformas que visibilizan sus proyectos son esenciales para consolidar ese cambio. Apostar por la igualdad en el campo es también apostar por un medio rural más innovador, sostenible y vivo. Compartimos este camino. Las mujeres trashumantes están demostrando que la ganadería extensiva puede ser un espacio de emprendimiento y de futuro. No solo pastorean rebaños: tejen redes, abren caminos y garantizan que la trashumancia siga siendo un patrimonio vivo, plural y en evolución.
Trashumancia para todos: abrir caminos hacia la inclusión

La trashumancia es movimiento, es camino compartido. Desde hace siglos, pastores y ovejas recorren las cañadas uniendo territorios y comunidades. Hoy, además, nos recuerdan algo esencial: que la naturaleza, el patrimonio y la cultura deben estar abiertos a todas las personas, sin excepción. En este espíritu, el Club de Montaña Pandetrave, junto conel Club de Producto Caminos Trashumantes, organizó una experiencia piloto en las montañas de Salamón (León) que hizo posible lo que para algunos parecía inalcanzable: la visita en montaña a un rebaño trashumante para personas con discapacidad sensorial, física o intelectual. La trashumancia como experiencia inclusiva Los beneficios de pasar tiempo en la naturaleza y en contacto con animales están cada vez mejor documentados. El simple hecho de caminar al aire libre, de escuchar los cencerros, de observar el ritmo pausado de las ovejas o de acariciar su lana, genera bienestar físico y mental. Para personas con discapacidad, estas experiencias son además una puerta hacia la autonomía, la autoestima y la participación social. El encuentro en Salamón demostró que es posible adaptar las actividades trashumantes para que todas las personas puedan disfrutarlas: itinerarios accesibles gracias al equipamiento del Club de Montaña Pandetrave, explicaciones apoyadas en lenguaje sencillo, acompañamiento especializado y propuestas que estimulan los sentidos más allá de la vista o el oído. Porque la trashumancia no se cuenta solo con palabras: se siente con el tacto, con el olfato de los pastos, con la vibración del suelo bajo el paso del rebaño. Responsabilidad compartida La inclusión en el turismo de naturaleza no debe verse como un añadido, sino como una responsabilidad colectiva. Abrir las experiencias trashumantes a todos los públicos significa reconocer que el patrimonio cultural y natural pertenece a toda la sociedad. Al hacerlo, fortalecemos no solo la accesibilidad, sino también la sostenibilidad: más personas implicadas, más comunidades comprometidas, más voces que defienden la conservación de estos paisajes. Un modelo para el futuro La experiencia piloto de Salamón es solo un primer paso, pero apunta a un modelo de futuro: un turismo trashumante capaz de emocionar, educar y sanar. Actividades como acompañar un rebaño en la montaña, participar en un taller de lana o compartir un queso elaborado con leche de oveja trashumante pueden convertirse en herramientas de inclusión, integración y bienestar. El reto ahora es ampliar estas propuestas, replicarlas en otras rutas y festividades, y garantizar que cada nueva actividad tenga en cuenta las necesidades de accesibilidad desde el principio. Porque la trashumancia no entiende de barreras: es, por definición, un camino abierto. Un camino de todos La trashumancia sigue siendo, como siempre, una lección de vida: avanzar juntos, paso a paso, cuidando lo común. Que estas experiencias sean accesibles a todas las personas, sea cual sea su condición, es la mejor manera de honrar ese legado. Porque los caminos trashumantes no son solo senderos de ovejas y pastores: son caminos de humanidad.
Caminos Confluentes: primer encuentro entre Caminos Trashumantes y Caminos de la Merina

El próximo 30 de septiembre a las 11:00 h, en La Nave VA, tendrá lugar Caminos Confluentes, el primer encuentro que une los proyectos Caminos Trashumantes y Caminos de la Merina. Este evento busca abrir un espacio de colaboración donde tradición, sostenibilidad y turismo regenerativo confluyen en torno a la trashumancia y la economía circular. Uniendo caminos para un futuro más sostenible La iniciativa pretende compartir experiencias, generar sinergias y abrir nuevas oportunidades de turismo responsable, poniendo en valor los paisajes, productos y prácticas ligadas a la trashumancia y a las cañadas reales. Ponencias destacadas Más que un encuentro Además de las ponencias, se generará un espacio para el diálogo y la reflexión conjunta, acompañado de un coffee break que facilitará el intercambio entre los participantes. 📍 Cuándo y dónde:🗓 30 de septiembre – 11:00 h📌 La Nave VA▶ Streaming en YouTube: @CaminosTrashumantes
Experiencia Gastronómica Trashumante

El próximo domingo 28 de septiembre de 2025 a las 12:00h, en el Centro de Formación Vallebarco, Dehesa San Francisco (Santa Olalla del Cala, Huelva), tendrás la oportunidad de saborear la cultura trashumante a través de una jornada única. 📌 Actividades:🐑 Visita interpretada: pastoreo merino en la dehesa🔥 Taller en directo: Asado de cordero ecológico🥗 Degustación de productos ecológicos💬 Intercambio de ideas sobre el futuro de la cultura trashumante Una experiencia que une tradición, sostenibilidad y gastronomía en un entorno natural incomparable. Más info: 📞 +34 639 341 270