La Trashumancia: Patrimonio Vivo y Puerta de Entrada a un Mundo Más Conectado con la Naturaleza

La Trashumancia: Patrimonio Vivo y Puerta de Entrada a un Mundo Más Conectado con la Naturaleza

En 2019, la UNESCO incluyó la trashumancia en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta declaración no es solo un reconocimiento simbólico: es un recordatorio global de que algunas de las formas más sabias, sostenibles y humanas de habitar el territorio siguen vivas. Y que están ahí, esperando ser redescubiertas. En 2026, el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores proclamado por la ONU, será una ocasión única para volver la mirada hacia estas prácticas ancestrales. Desde la plataforma www.caminostrashumantes.com, queremos invitarte a conocer de cerca esta realidad viva. No como espectador, sino como parte activa de una transformación cultural que nos reconecta con lo esencial. Trashumancia: una forma de moverse, una forma de vivir Trashumar es desplazarse. Pero también es cuidar, observar, escuchar, adaptarse. Es seguir los ritmos de la naturaleza con respeto, sin prisas. Es caminar con el paisaje y no contra él. Por eso, más allá del ganado que transita, la trashumancia es un acto de profundo conocimiento del territorio. Los pastores saben leer el cielo, distinguir los brotes del pasto, interpretar el canto de las aves o el curso de un arroyo. Han aprendido a convivir con la tierra en lugar de imponerle un ritmo ajeno. Y todo ese saber se transmite de generación en generación: en palabras, en gestos, en silencios. En la ruta. Patrimonio vivo, no de museo Lo que la UNESCO reconoció no es un recuerdo del pasado, sino una realidad aún palpitante. La trashumancia incluye mucho más que el movimiento de animales: Cada rebaño es una comunidad en tránsito. Cada camino, un puente entre pueblos, oficios, generaciones y ecosistemas. Una cultura compartida más allá de las fronteras La trashumancia es común a muchas regiones del mundo. La candidatura que llevó a su reconocimiento fue compartida entre España, Italia, Grecia y Austria. Cuatro culturas distintas, unidas por una misma forma de vida: sencilla, resiliente, conectada con la tierra. Eso la convierte en una práctica universal. Y en una oportunidad para abrirnos a otras formas de ver el mundo. Más lentas. Más profundas. Un legado en riesgo Hoy, sin embargo, la trashumancia está amenazada: Pero aún estamos a tiempo. Y 2026 puede ser el año en que lo recordemos juntos. Caminos Trashumantes: una plataforma para descubrir, conectar y participar En www.caminostrashumantes.com encontrarás mucho más que información. Te proponemos un viaje de reconexión con el paisaje, con las culturas del pastoreo, con la gastronomía de origen, con los saberes que no caben en los libros. Aquí podrás: Este no es un turismo de escaparate. Es una invitación a mirar con otros ojos. A caminar con otros pies. A escuchar con otros oídos. ¿Y si el próximo viaje no es solo un destino, sino un encuentro? Un encuentro con lo natural. Con lo auténtico. Con lo que llevamos dentro y habíamos olvidado. La trashumancia no solo cuida el paisaje. Nos cuida a nosotros, devolviéndonos una forma de estar en el mundo menos agresiva, más abierta, más sabia. Ven. Conoce. Camina. Descubre la trashumancia como nunca antes la habías imaginado. 🌐 www.caminostrashumantes.com #Trashumancia #PatrimonioVivo #UNESCO #IYRP2026 #CaminosTrashumantes #TurismoRural #ReencuentroConLaNaturaleza #SaberesAncestrales #TurismoConSentido

Cine de verano 2025 en Salamón

El fin de semana pasado, Caminos Trashumantes llevó a cabo el Cine de Verano 2025 en Salamón, un encuentro audiovisual alrededor de la trashumancia. Hemos tenido la suerte de darle voz a esta técnica ancestral de pastoreo desde el punto de vista de la arqueología, la ecología o la antropología entre otros.Una vez terminada las películas/documentales, hemos brindado con las vecinas y vecinos de Salamón en un aperitivo – coloquio para compartir sensaciones y experiencias de la historia trashumante del pueblo y sus entornos. Sin duda han sido unos días especiales y muy bonitos, que con esperanza repetiremos en otras ocasiones.Sin embargo, no podemos dejar de mencionar la tristeza que nos causa la situación en la que los territorios aledaños se encuentran estos días. Salamón, como el resto de las localidades de la zona, se ha visto envuelto en humo y cenizas durante todo el fin de semana. Desde Fundación Monte Mediterráneo, queremos mandar un apoyo a todas aquellas personas que se han visto afectadas por los numerosos incendios que ha habido estos días. Seguiremos trabajando por defender nuestros montes y territorios y promover el pastoreo extensivo y la trashumancia como medida preventiva.  Fuente: Fundación Mediterraneo

Sabores trashumantes: una ruta gastronómica entre montes, pueblos y estaciones

Sabores trashumantes: una ruta gastronómica entre montes, pueblos y estaciones

Detrás de cada rebaño trashumante hay un paisaje que cambia, una cultura que se despliega y, sobre todo, una cocina que florece. La trashumancia no solo modela la tierra por donde pasa: también alimenta una identidad gastronómica profunda, tejida con los sabores del viaje, de las estaciones, del campo abierto. Esta forma milenaria de desplazamiento ganadero no solo deja huellas en la tierra: deja también rastros en la memoria del gusto. Cada paso, cada acampada, cada majada, ha generado saberes culinarios, productos de temporada y recetas que han pasado de generación en generación, manteniendo viva la esencia de una cocina vinculada al territorio y al ritmo de la naturaleza. Quesos que cuentan historias Uno de los productos estrella de la trashumancia es el queso. Pero no cualquier queso: hablamos de aquellos elaborados con leche cruda de ovejas que han pastado libremente por cañadas y puertos de montaña. La leche adquiere matices únicos según la vegetación que los animales consumen en cada etapa del trayecto. Por eso, un queso de primavera en pastos altos no sabe igual que uno elaborado en las dehesas del sur durante el invierno. El paisaje se transforma en sabor. En muchas regiones, estos quesos gozan de Denominación de Origen Protegida (DOP) o Indicación Geográfica Protegida (IGP), y se elaboran de forma artesanal, recuperando formas tradicionales: quesos curados en cuevas, prensados a mano, afinados en manteca… Cordero que sabe a libertad La carne de cordero de pasto trashumante es otra joya gastronómica. Frente al cordero de explotación intensiva, el trashumante crece en libertad, alimentado con pastos naturales, sin pienso ni estabulación. El resultado es una carne: Asada al horno, cocinada a fuego lento en caldereta, o preparada a la brasa, el cordero trashumante tiene el sabor de lo auténtico, del tiempo y la paciencia. Consumirlo es apoyar un modelo ganadero sostenible, que respeta el bienestar animal y contribuye a mantener vivo el medio rural. Miel trashumante: floración en movimiento No solo el ganado se desplaza. También hay apicultores trashumantes que mueven sus colmenas acompañando a los rebaños, buscando distintas floraciones en cada etapa del año. Este tipo de apicultura permite: Las mieles trashumantes pueden ser oscuras, ámbar, cristalinas, con notas a brezo, tomillo, castaño o espliego, dependiendo de la altitud, el momento y el lugar. Cada tarro encierra una ruta, una historia, una estación. Lana merina: moda con memoria La trashumancia también viste. Y no de cualquier manera. La lana merina española fue durante siglos la más codiciada de Europa. Hoy, tras años de abandono, está siendo revalorizada por artesanos, diseñadores y proyectos de moda sostenible. ¿Por qué apostar por lana trashumante? Un jersey de lana merina no es solo una prenda: es un pedazo de paisaje que abriga. Gastronomía que vertebra territorio Los productos trashumantes tienen algo en común: no se entienden sin su contexto. Son alimentos con origen, con historia, con acento. Al consumirlos, no solo disfrutamos de un sabor: nos conectamos con una comarca, una forma de vida, una red de personas. La trashumancia no solo produce alimentos: produce cultura. Consumir paisaje, saborear biodiversidad Cuando eliges un queso curado en una majada, una miel de brezo o un cordero criado en libertad, estás haciendo mucho más que llenar la despensa: Estás apoyando modelos agrarios sosteniblesEstás ayudando a conservar cañadas y caminosEstás apostando por soberanía alimentariaEstás defendiendo una economía rural más justa Y sobre todo: estás saboreando el territorio. Con calma. Con respeto. Con historia. Tu viaje empieza en la mesa En www.caminostrashumantes.com podrás descubrir mucho más sobre este universo de sabores que se mueven. No se trata solo de comer: se trata de conocer, conectar, conservar. Porque cada bocado es una historia. Cada producto, un paisaje. Y cada plato… una invitación a caminar. #SaboresTrashumantes #GastronomíaRural #Trashumancia #TurismoGastronómico #ProductosConHistoria

Trashumancia, la aliada silenciosa del planeta

Trashumancia, la aliada silenciosa del planeta

Cómo los rebaños trashumantes regeneran la tierra paso a paso No hacen ruido. No contaminan. No piden nada.Simplemente caminan. Ovejas, cabras, vacas…Guiadas por pastores que conocen los ciclos, el terreno, el clima.Avanzan lentamente, recorriendo senderos antiguos, cañadas reales, cordeles, veredas.Mientras lo hacen, algo milagroso ocurre: la tierra respira. En tiempos de emergencia climática, incendios devastadores y suelos agotados, la trashumancia —ese arte ancestral de trasladar el ganado entre pastos— resurge como una respuesta sabia y poderosa. Una herramienta silenciosa de regeneración ecológica. Una forma de reconciliarnos con la naturaleza. El rebaño como regenerador natural A simple vista, puede parecer solo una caravana de animales.Pero bajo sus patas, entre su lana, en su ritmo pausado, se esconde una acción múltiple y profunda: Cada paso que dan es una intervención ecológica suave y precisa, como si la tierra estuviera siendo acariciada, sanada, despertada. Frente a los incendios, ovejas y cabras En un país como España, donde cada verano arden miles de hectáreas, la trashumancia ha demostrado ser un aliado estratégico de primer orden. ¿Por qué? Porque los animales trashumantes comen allí donde más se acumula el riesgo: zonas de matorral, bosques densos, interfaces rural-urbanas.Con su paso, limpian los cortafuegos, mantienen despejadas las fajas forestales y reducen drásticamente la continuidad del combustible vegetal. Diversos estudios lo confirman: las zonas pastoreadas sufren menos incendios, y cuando se queman, el fuego avanza más lento y es más fácil de controlar. Es decir: una prevención eficaz, ecológica y barata. Paisajes en mosaico, biodiversidad en movimiento La trashumancia no solo mejora el suelo: también moldea el paisaje. Y lo hace de una forma que favorece la biodiversidad. Allí donde los rebaños pastan, se mantiene una estructura en mosaico: alternancia de prados, dehesas, bosques aclarados, sotos, cultivos en barbecho.Ese mosaico, lejos de ser un desorden, es un regalo para la vida silvestre. Muchísimas especies —algunas en peligro— encuentran en estos entornos su hogar: ¿Y lo mejor? Que este equilibrio no necesita maquinaria, ni químicos, ni gasto energético. Solo… caminar. ¿Te puede imaginar algo más ecológico y respetuoso que eso?. Trashumancia y cambio climático: una relación inteligente La FAO, la Comisión Europea y numerosos organismos internacionales han comenzado a reconocer la trashumancia como lo que es: una forma de “ganadería climáticamente inteligente”. ¿Qué significa eso? Significa que no solo reduce emisiones, sino que: Y esto tiene consecuencias reales.Según estudios recientes, los suelos pastoreados por trashumancia almacenan entre un 15% y un 30% más carbono que los suelos sin pastoreo o con ganadería intensiva. En un momento en que Europa se plantea cómo descarbonizar su agricultura, los rebaños que caminan podrían ser parte de la respuesta. Lo que no se ve… también importa En una época obsesionada por la eficiencia, la productividad y la velocidad, la trashumancia puede parecer anacrónica.Pero justo ahí reside su poder: es un modelo que desacelera, que observa, que escucha. Y ese modelo: No lo verás en titulares.No genera dividendos inmediatos.Pero sostiene la vida en muchos rincones del territorio. ¿Y qué puedes hacer tú? No necesitas ser pastor.Ni tener rebaño.Ni vivir en el campo. Puedes apoyar la trashumancia participando en experiencias que la difundan, compartiendo conocimiento, eligiendo productos de ganadería extensiva o simplemente reconociendo el valor de lo invisible. En www.caminostrashumantes.com encontrarás ideas para conocer, caminar, aprender y reconectar. Porque cada paso cuenta.Porque regenerar también es recordar.Porque a veces, el futuro avanza a paso de rebaño.

Trashumancia en familia:  educar en naturaleza, historia y sostenibilidad… caminando juntos

Trashumancia en familia: educar en naturaleza, historia y sostenibilidad… caminando juntos

Hay aprendizajes que no caben en un aula. Hay conocimientos que no se leen en un libro. Hay experiencias que solo se entienden cuando se viven, cuando se sienten, cuando se caminan. La trashumancia —esa práctica milenaria de mover los rebaños entre pastos de invierno y de verano— está volviendo, no solo como modelo ganadero sostenible, sino como experiencia educativa, cultural y familiar. Y lo está haciendo por la puerta grande: la del corazón. Porque pocas cosas unen más que caminar en grupo, cuidar juntos de los animales, descubrir el entorno con los cinco sentidos y compartir silencios que también enseñan. Te lo advierto, este artículo no es una guía. Es una invitación. Una invitación a dejar el coche. A ponerse una gorra. A agarrar la mano de tu hijo, de tu madre, de tu pareja. Y a caminar, sin prisa, tras los pasos de un rebaño. Aprender haciendo, aprender sintiendo Imagina a un grupo de niños y niñas observando cómo se ordeña una oveja. Escuchando de boca del pastor historias que no salen en los cuentos. Aprendiendo a leer el cielo. A distinguir un tomillo de una salvia. A seguir huellas en el barro. A cuidar. La trashumancia, cuando se abre a las familias y a la escuela, se convierte en una aula viva y abierta, donde se entrelazan: Biología y geografía Historia y sostenibilidad Convivencia y emoción Movimiento y memoria Los aprendizajes no son abstractos, sino encarnados. No se repiten: se descubren. Y eso deja huella. En el niño. En la madre. En el territorio. Un camino para caminar en familia Hoy, en muchas regiones de todo el territorio, se organizan actividades diseñadas para compartir en familia. No hace falta experiencia. Solo curiosidad. Acompañar a un rebaño durante una mañana, una jornada o una ruta completa. Visitar una majada y ver dónde duermen los pastores. Aprender a hacer queso con leche recién ordeñada. Escuchar cuentos y leyendas que se han transmitido caminando. Jugar a juegos tradicionales que huelen a madera, barro y lana. Lo que empieza como una excursión termina siendo una historia que se cuenta en casa, en clase, en los recuerdos. Educación lenta, profunda y conectada En tiempos de pantallas, inmediatez y estimulación constante, la trashumancia propone otra cosa: educar en lo esencial. El valor del esfuerzo y la espera. El respeto por los animales. La escucha activa del entorno. La paciencia como sabiduría. La cooperación como forma de avanzar. Caminar junto a un rebaño nos recuerda que no todo puede acelerarse. Que hay ritmos —el del sol, el del cuerpo, el del ganado— que enseñan sin decir palabra. Volver a tocar la tierra Muchos niños y niñas hoy no saben de dónde viene la leche. O qué es una bellota. O cómo huele un campo al amanecer. La trashumancia les devuelve esas preguntas… y también las respuestas. Participar en una jornada trashumante no es solo didáctico: es emocional. Es poner nombre a lo que sentían pero no sabían cómo expresar. Es decir “me gusta esto” sin saber aún por qué. Y es abrir la puerta a una relación distinta con el territorio, con lo rural, con la vida. Sembrar futuro: contra el olvido y el despoblamiento Uno de los mayores retos del medio rural hoy es el relevo generacional. Las escuelas trashumantes y las rutas familiares no son solo ocio o turismo educativo: son semilleros de futuro. Acercan a las nuevas generaciones a oficios en extinción. Dan valor a saberes invisibles. Permiten que niñas y niños urbanos se imaginen otra forma de vida. Refuerzan la autoestima de quienes viven y trabajan en el medio rural. Muchos jóvenes que hoy cursan estudios ambientales, veterinarios o agroecológicos han vivido, en su infancia, alguna experiencia de este tipo. Algo se despertó allí. Algo quedó latiendo. Experiencias que cambian (y que vuelven) Quien vive una experiencia trashumante en familia rara vez se queda en una. Repite. Recomienda. Regresa. Porque sabe que no es solo una actividad: es una forma de estar juntos. De compartir. De escuchar. De hacer tribu. Para muchas familias, estos espacios se convierten en parte de su vida. En un anclaje a lo esencial. En una tradición nueva que suena a antigua. Y que, sin embargo, sigue viva. ¿Cómo empezar? La mejor forma de iniciarse en la trashumancia familiar es explorar con calma y confianza. No necesitas saber todo. Solo tener ganas. En nuestra web encontrarás propuestas variadas, pensadas para todos los públicos: Desde rutas suaves de unas horas hasta campamentos trashumantes. Talleres puntuales de fin de semana o experiencias inmersivas de varios días. Actividades adaptadas a diferentes edades, intereses y niveles físicos. Aquí, cada familia encuentra su propio paso. ¿Y la escuela? Cada vez más centros educativos —rurales y urbanos— están incluyendo la trashumancia en sus proyectos curriculares y de educación ambiental. No es casualidad: este tipo de aprendizaje integra conocimientos, habilidades, valores y emociones. Y responde a preguntas esenciales: ¿Cómo nos relacionamos con la tierra? ¿Qué saberes merecen ser transmitidos? ¿Cómo educamos para la cooperación y el respeto? ¿Qué mundo estamos mostrando a quienes vienen detrás? Algunas comunidades autónomas ya han incluido la trashumancia en sus materiales oficiales. Otras lo están explorando. Lo que está claro es que hay un camino por andar. Y se anda mejor en grupo. Cierra los ojos e imagina… Una niña corre detrás de una oveja entre robles. Un padre aprende a hacer cuerdas con lana cardada. Una madre escucha, por primera vez en años, el silencio real. Un abuelo cuenta cómo era “cuando él era niño”. Un adolescente ayuda a encender el fuego con orgullo. No hay pantallas. No hay prisas. Solo una sensación: estamos aprendiendo, juntos. Una invitación abierta La trashumancia no es solo para pastores. Es para quienes buscan aprender caminando. Para quienes educan con el ejemplo. Para quienes creen que el futuro también se siembra con historias, con barro y con miradas compartidas. En www.caminostrashumantes.com  encontrarás ideas, propuestas y caminos por explorar. Porque a veces, lo más valioso no es a dónde vamos… Sino

Cine de Verano 2025 en Salamón: Una mirada a la trashumancia y la naturaleza

Cine de Verano 2025 en Salamón: Una mirada a la trashumancia y la naturaleza

Del 14 al 17 de agosto, la plaza del pueblo de Salamón se convertirá en una sala de cine para disfrutar del Cine de Verano 2025, un evento gratuito dedicado a explorar y celebrar la trashumancia y su cultura a través de documentales de gran valor visual y narrativo. Este ciclo ha sido organizado por Caminos Trashumantes junto con la Junta Vecinal de Salamón, y cuenta con el apoyo de instituciones como el Ministerio de Industria y Turismo, la Junta de Castilla y León y la Unión Europea, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. 📅 Programación del Cine de Verano 2025🕖 Todos los días a partir de las 19:00 h📍 En la plaza del pueblo de Salamón🎟️ Entrada gratuita Jueves, 14 de agosto🎥 VEUS TRANSHUMANTSVersión original con subtítulos en castellanoUn viaje íntimo a través de las voces de quienes viven y preservan la trashumancia. Viernes, 15 de agosto🎥 BARBACANA: La huella del loboUna reflexión sobre la coexistencia entre el lobo y la ganadería extensiva en la península ibérica. Sábado, 16 de agosto🎥 IBERIA, naturaleza infinitaUn documental visualmente impresionante que retrata la biodiversidad y la majestuosidad del paisaje ibérico. Domingo, 17 de agosto🎥 BABIA: Escuela de pastoreo🎥 Las huellas del pastoreo en la alta montaña de Babia (León)Una jornada doble que rinde homenaje al saber ancestral del pastoreo y su impacto en la montaña leonesa. ℹ️ Más información📞 639 341 270📧 belen.caminostrashumantes@gmail.com🌐 caminostrashumantes.com Este evento es una excelente oportunidad para reconectar con las raíces rurales, reflexionar sobre la sostenibilidad y disfrutar de las noches de verano. ¡No te lo pierdas!

Viajar con los pasos del rebaño

Viajar con los pasos del rebaño

Una invitación a descubrir la trashumancia desde dentro Hay viajes que no se miden en kilómetros, sino en conversaciones. En paisajes que se abren sin previo aviso. En noches sin cobertura y cielos infinitos. Viajes que no aparecen en buscadores, pero que una vez vividos, ya no se olvidan. Así es el viaje trashumante. No se trata de un destino. Es un modo de avanzar. De mirar el paisaje con otros ojos. De entender que, antes que turistas, fuimos caminantes. Que hubo un tiempo —y aún lo hay— en el que los caminos no llevaban a hoteles, sino a pastos. A refugios. A encuentros. La trashumancia es una tradición ancestral, sí. Pero también es una forma de vida, de resistencia, de conexión con lo esencial. Cada año, hombres y mujeres conducen sus rebaños a través de montañas, valles, pueblos y cañadas milenarias. A pie, al ritmo de los animales, siguiendo los ciclos de la tierra. Pero no están solos. Cada vez más personas se suman a esta travesía. Algunas durante unas horas. Otras durante días. Algunos vienen por curiosidad, otros buscando respuestas. Y todos se llevan algo que no esperaban encontrar: una historia que contar. Un silencio que no sabían que necesitaban. Un vínculo con la tierra y con quienes la habitan. Caminar despacio es otra forma de viajar Imagina seguir los pasos de un rebaño bajo el cielo de otoño. Compartir camino con quien conoce el nombre de cada fuente, de cada piedra, de cada árbol. Escuchar cómo se organiza una jornada de pastoreo. Dormir en mitad del campo. Aprender a distinguir una huella, a hilar lana, a preparar un queso con leche recién ordeñada. Aquí no hay prisa. No hay pantallas. Hay caminos que cruzan siglos. Hay historias que no están escritas, pero se cuentan al calor del fuego. Una experiencia que deja huella (en ti, no en el entorno) La trashumancia no es solo ganadería. Es paisaje, es cultura, es ecología en movimiento. Participar de ella, aunque solo sea unos días, es comprometerse con un modelo de vida sostenible. Es ayudar a conservar un patrimonio que camina. Que migra. Que resiste. Porque cuando acompañas un rebaño, no solo avanzas por una ruta: atraviesas una forma de entender el mundo. Y lo haces de la mano de quienes han hecho del cuidado del territorio una forma de sabiduría. Para quienes buscan algo más que un viaje ¿Te gusta la naturaleza?¿Te atraen los paisajes abiertos, la vida sencilla, la historia viva?¿Sientes que te falta algo que no puedes nombrar, pero tal vez encuentres entre animales, caminos y conversación sincera? Entonces este viaje es para ti. No necesitas experiencia. Ni botas de montaña profesionales. Solo ganas de abrir los sentidos, de dejarte llevar, de formar parte —por un rato— de una historia mucho más grande. Un primer paso: explorar En CAMINOS TRASHUMANTES no te damos un mapa, sino la llave de un camino.Un camino que está vivo. Que se transforma. Que te espera. Descubre qué es el turismo trashumante.Lee, escucha, observa… y si algo resuena en ti, no lo ignores. Hay caminos que no se pueden explicar.Solo se pueden andar. Explora. Descubre. Participa.👉 www.caminostrashumantes.com

Checa, primera parada de Caminos Trashumantes

Checa Caminos Trashumantes

Programación Viernes 8 de agosto 11:30 Actividad escolar de Educación Ambiental en la Espineda impartida por Pablo y Nerea estudiantes de Ciencias Ambientales de la UMH. Cielo de los Pastores 22:30 Observación e interpretación de las estrellas de la mano del observatorio Estrella Errante Sábado 9 de agosto (11:00 – 14:00) (17:00 – 20:00) Taller etnográfico lanar-musical a cargo de Amigos de Rusadir 12:00 Demostración de las diferentes técnicas de esquileo en la plaza del Ayto. con maquinaria antigua a cargo de J.M. Mondaray El Yantar 13:00 Ponencia de Francisco Burillo “La trashumancia Celtibérica desde los Montes Universales al alto Guadalquivir” Domingo 10 de agosto 08:00 Acompañamiento al rebaño desde la Portera y llegada al Prao Cañete a cargo de Enrique Teruel, pastor de Las Chapas de Vaqueros, C.B. 10:00 Almuerzo popular en el Prao Cañete para los asistentes (Plazas limitadas) y sorteo de queso Manchego (11:00 – 14:00) (17:00 – 20:00) Taller etnográfico lanar-musical a cargo de Amigos de Rusadir

Retratos trashumantes: historias de pastores del siglo XXI

Trashumante por un Día: Caminos Trashumantes, Experiencias Turismo trashumante

Detrás de cada rebaño trashumante hay algo más que animales en movimiento: hay personas, hay memoria viva, hay pasión. En un mundo acelerado y urbanizado, todavía existen hombres y mujeres que deciden seguir el compás lento y ancestral de los caminos ganaderos que un día siguieron nuestros ancestros. Son los pastores y pastoras del siglo XXI, guardianes de una cultura en peligro, pero también pioneros de una forma alternativa y sostenible de entender la vida. Lejos de ser una reliquia del pasado, la trashumancia sigue muy viva gracias a personas resilientes, apasionadas por la naturaleza, por los animales y por un modo de vida que desafía las lógicas del mercado y las imposiciones del reloj. En muchos casos, han reinventado la tradición: combinan el legado de sus mayores con las herramientas del presente. Usan GPS y aplicaciones móviles para trazar rutas o consultar el tiempo, graban vídeos en redes sociales para divulgar su día a día y atraer a curiosos, viajeros o incluso futuros aprendices del oficio. Como Lidia, joven ganadera en la Sierra de Gredos que aprendió el arte de pastorear con su abuelo. Hoy dirige con orgullo una pequeña explotación de ovejas merinas y ha convertido su actividad en una propuesta educativa para familias y escolares. Organiza jornadas de puertas abiertas, rutas guiadas y talleres de esquileo y queso para quienes quieren conocer de cerca el oficio. O Ismael, pastor extremeño que cada año recorre más de 500 km a pie, desde el sur hasta las montañas de León. A través de sus redes, muestra paisajes espectaculares, escenas cotidianas, dificultades logísticas y momentos de profunda conexión con la tierra. Ha logrado generar una comunidad digital que acompaña virtualmente su trashumancia. También están los nuevos pastores, personas que no nacieron en el campo pero han decidido cambiar de vida. Arquitectos, maestros o informáticos que descubrieron en la ganadería extensiva una forma de vida más coherente con sus valores. Las escuelas de pastores, presentes en lugares como Asturias, Castilla y León, Andalucía o el Pirineo, están formando a esta nueva generación con una mirada holística: saberes tradicionales, manejo del ganado, bienestar animal, comercialización directa, comunicación digital y sostenibilidad. Para quienes aman el turismo de naturaleza, la posibilidad de acompañar a un rebaño trashumante durante uno o varios días es una experiencia transformadora. No se trata solo de caminar por cañadas milenarias, sino de escuchar historias junto al fuego, aprender a interpretar huellas en el suelo, cuidar de los animales, madrugar con el canto de los pájaros y descubrir otra forma de medir el tiempo. La trashumancia se convierte así en una experiencia de turismo vivencial, ideal para senderistas, fotógrafos, familias o simplemente personas que buscan reconectar con lo esencial. Cada paso, cada descanso, cada conversación con el pastor se convierte en una lección de vida. ¿Sabías que…? Algunas rutas trashumantes están diseñadas como experiencias turísticas: incluyen acompañamiento de pastores, interpretación del paisaje, alojamiento en ventas históricas y degustación de productos locales como queso de oveja o miel trashumante.

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